A partir del próximo 1 de febrero de 2014 entra en vigor el sistema SEPA. El sistema SEPA supone un cambio en materia de seguridad y operativa bancaria a nivel de toda la Unión Europea, y de algunos países no miembros, pero con un estatus asimilado).

Se amplían los dígitos de las cuentas bancarias, de los 20 actuales, a 24. A los dígitos actuales hay que añadir el IBAN. Las actuales numeraciones de 20 dígitos dejarán de ser válidas, por lo que cualquier transacción que intentemos hacer con ellas no surtirá efecto alguno. Este nuevo código de 24 dígitos habrá de comunicarse tanto a clientes como a proveedores para poder seguir con la actividad habitual.

Se introducen importantes modificaciones en materia de remesas de recibos domiciliados, con la creación de dos sistemas diferentes, uno que funciona de modo parecido al actual, pero con plazos más cortos, y otro que no permite la devolución de recibos domiciliados (salvo no disponibilidad de fondos)

– El pago de nóminas requerirá también del nuevo código de 24 dígitos para poder hacer la transferencia.

– Habrá que actualizar toda la documentación y herramientas comerciales necesarias (talonarios, sellos, modelos de facturas, programas de gestión, contratos, y cualquier otra herramienta o documento donde aparezca un número de cuenta que queramos que siga operativo).

– Habrá que actualizar los ficheros informáticos a texto plano y formato XML.

 

Tabla SEPA